Como mañana es el día de Todos los Santos y esta noche celebramos la castañada, pensamos en hacer algún dulce típico de las fechas, pero que no fuese típico de Barcelona. Así que nos lanzamos a por los buñuelos, que son típicos de muchas zonas de España y supuestamente muy fáciles de hacer.
Nosotros decidimos rellenarlos de crema y de chocolate, ya que son nuestros rellenos favoritos (uno para cada uno de nosotros), pero se pueden rellenar con otras cremas, típicamente nata, o dejar sin rellenar.
Empezamos con los buñuelos:
Ingredientes para 20-25 buñuelos:
-1 limón.
-Una pizca de sal.
-40 g de azúcar.
-30 g de mantequilla.
-125 g de harina.
-250 ml de agua.
-4 huevos.
-Aceite.
-Azúcar glasé.
En una olla pequeña o cazo ponemos el agua, el azúcar, la mantequilla y la ralladura de la piel del limón (con el resto del limón hacéis lo que queráis, si le sacáis el zumo, le añadís azúcar y agua, os queda una limonada riquísima) y se calienta. Justo en el momento en el que empieza a hervir se añade toda la harina de golpe y se remueve, sin apartar del fuego, hasta que queda una masa espesa que se separa de las paredes.
La masa resultante se deja enfriar durante una hora u hora y media. Este tiempo se puede utilizar para hacer las cremas (si se tienen utensilios suficientes) o para jugar a la play, leer, etc.
Una vez entibiada la masa se le añaden los huevos batidos y se va amasando hasta que queda una pasta bastante uniforme. ¡CUIDADO! Hay que añadir los huevos poco a poco, si se añade demasiado huevo de golpe, la masa es incapaz de absorber el huevo y la mezcla acabará directamente en la basura (basado en una historia real).
Se pone abundante aceite en una sartén y se calienta bastante. Si se deja frío los buñuelos saldrán aceitosos, y si se calienta demasiado se dorarán antes de estar hechos por dentro. Con dos cucharillas se van haciendo bolas con la masa y poniendo en la sartén (el aceite tiene que cubrir poco más de la mitad del buñuelo).
Se dejan hasta que estén doraditos. Se sacan a un plato o fuente donde se ha puesto papel de cocina para que absorba el aceite sobrante.
Una vez fríos, se les hace en un lado un agujero con unas tijeras y se rellenan con una manga pastelera. Como seguramente no tendréis, os podéis improvisar una usando una bolsa de plástico de las de guardar alimentos en la nevera (se pone la masa dentro, en una esquinica y se le corta un poco la punta); aquí está muy bien explicado.
Una vez tenemos todos los buñuelos rellenos (o no), se espolvorean con el azúcar glasé y ya tenemos los buñuelos hechos. Si sois de los que os gusta pringaros los dedos y chupároslos después, podéis usar azúcar normal y "rebozar" el buñuelo. Este paso también se puede utilizar para dar otros sabores al buñuelo, mezclando el azúcar con un poco de vainilla o canela, por ejemplo.
Ahora explicamos como hemos hecho las cremas, los ingredientes están ajustados para rellenar la mitad de los buñuelos con cada crema (y aún nos sobró un poco). Empezamos con la crema pastelera:
Ingredientes:
-2 yemas de huevo.
-250 ml de leche.
-Una rama de canela (también se puede usar canela en polvo).
-Una cucharadita de maicena.
-50 g de azúcar glasé.
Hacemos una masa con las yemas de huevo, el azúcar y la maicena, al principio cuesta mezclarlo porque el huevo se apelmaza, pero en seguida va cogiendo el azúcar y la harina. En un cazo ponemos a calentar la leche con la ramita de canela, una vez llegue a ebullición le añadimos la masa de huevo y azúcar y vamos removiendo sin quitar del fuego.
Una vez vuelva a hervir bajamos un poco el fuego, de forma que se vaya evaporando la leche mientras removemos, pero sin que se vea hervor. Se remueve hasta que tengamos la crema con consistencia... de crema, nos llevará un buen rato.
Se deja enfríar un poco y se guarda en la nevera. Nosotros la hemos guardado directamente dentro de la bolsa que hará las funciones de manga pastelera.
Y, por último, la crema de chocolate:
Ingredientes:
-125 ml de leche condensada.
-Una cucharada de mantequilla.
-2 yemas de huevo.
-Paladín (o el cacao en polvo que queráis).
En un cazo calentáis la leche, la mantequilla y las yemas de huevo batidas. Se va añadiendo el Paladín mientras se va removiendo. Añadid Paladín hasta que la crema tenga el sabor a chocolate que os guste. No os preocupéis por la consistencia, ya que cuando se enfríe tomará consistencia de crema. Una vez frío, lo guardáis en la nevera. Al igual que antes, directamente en la bolsa que se usa de manga pastelera.
¡Esperamos que os gusten! Los nuestros están muy ricos, y esta noche daremos buena cuenta junto a unas castañas y unos boniatos asados. Todo bien acompañado de mistela.
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